Embarazo

Una vez que eres consciente de que estas embarazada en muchas ocasiones te inunda un profundo miedo, inseguridad y confusión, incluso en la situación ideal de ser un embarazo muy buscado y por fin logrado. Estas sensaciones son provocadas por los cambios que se producen en el cuerpo, por las exigencias de la sociedad que nos impone un embarazo/maternidad feliz las 24 horas del día, los 365 días del año, y sin olvidar la crianza o los mensajes que hemos recibido de pequeñas sobre este tema (se madre abnegada, no dejes tu independencia, los hijos rompen la pareja…). El embarazo es un momento muy especial pero también es un momento en el que afloran sentimientos y miedos que teníamos olvidados o de los que no éramos conscientes.

Estas sensaciones de inseguridad, confusión o tristeza pueden hacer que nos sintamos culpables y terminar sintiendo que no vamos a ser buenas madres o al menos no tan buenas como querríamos ser.

Este es un momento ideal para trabajar todas estas emociones, por muy poca importancia que pienses que tienen o por muy normales que queramos pensar que son, tendemos a quitar importancia a las situaciones por miedo a la hora de afrontarlas, pero recuerda, no estás sola te acompañaremos a lo largo de todo el camino. Si no trabajamos todas estas sensaciones, quizás disminuyan con el ajetreo del día a día, pero no desaparecen, tarde o temprano vuelven a aflorar. Date una oportunidad de poder recolocar todo, de conocer de donde vienen esos miedos y de volver a sentirte segura, completa.

Cuando nos quedamos embarazadas a pesar de ser, en muchas ocasiones, un embarazo muy deseado, sentimos mucho miedo, mucha inseguridad y mucha confusión con lo que este nuevo estado nos puede conllevar. Hay muchos cambios en el cuerpo, muchos cambios hormonales que hacen que no nos sintamos felices o todo lo felices que, en teoría, deberíamos de estar puesto que así nos lo han contado desde que eramos pequeñas.

Esta sensaciones de miedo y tristeza hacen que la madre se sienta muy culpable. En muchas ocasiones piensa que no va a ser buena madre o que no va a ser todo lo buena que ella querría ser.

A través de la Psicoterapia se puede ir solucionando y ver de dónde vienen esos miedos: qué es lo que está haciendo que ella se sienta tan insegura/confundida con esta nueva etapa de su vida. También se trabaja el hecho de que no tiene porqué aceptar esta situación pensando que «las culpables son las hormonas», puesto que este es un momento inmejorable para colocar bien las cosas y poder tener un embarazo y una maternidad felices o con más tranquilidad.